miércoles 3 de noviembre de 2010

Dulce sueño de burbujas y dinosaurios

- Nombre: Bub y Bob

- Edad:
24

- Estado Civil: En pareja, con hijos.

- Enemigos: Zen-Chan, Monsta, PulPul, Mighta, Banebou, Hidegon, Drunk, Invader y el Baron Von Blubba.

- Empresa: Taito

- Creador:
Fukio Mitsuji

Si podía existir un medio a través del cual dos dinosaurios chibis que encierran a sus enemigos en burbujas podían tener éxito, este era sin duda el videojuego. Bubble Bobble no sólo combinó la tierna estética de los personajes con un mundo maravilloso donde eliminar a los monstruos estaba más emparentado con un juego de niños que con armas de fuego, sangre y explosiones, sino que sus creadores también se permitieron añadirle una serie de sonidos lo suficientemente atractivos como para captar constantemente tu atención sin resultar agobiantes a pesar de un único tema que nos acompañará durante los cien niveles y que, sin duda, llenará de nostalgia a más de uno que tenga la oportunidad de escucharlo nuevamente. Pero así y todo, lo más impresionante está en su jugabilidad, concretamente en el modo cooperativo de dos jugadores que si bien no fue el encargado de dar el puntapié en el mercado, sí fue el primero en añadirle una importancia crucial, ya que sólo atravesando el juego con la pareja se podía obtener el verdadero final.

Chack'n Pop, otro juego de Taito lanzado en 1983, fue considerado el antecesor de Bubble Bobble por la semejanza con algunos enemigos y niveles, pero Bub y Bob aparecieron oficialmente en 1986 de la mano de Fukio Mitsuji. La idea fue, al igual que con Pac Man, apuntar al público femenino que en aquellos años se mantenía bastante alejado de los videojuegos. Pero a diferencia de Toru Iwatani, Mitsuji apuntó al costado sentimental de una relación y no tanto a la supuesta fascinación que el creador de Pac Man creía que las mujeres tenían por la comida. “En aquel momento rara vez se veían mujeres en las salas recreativas japonesas. Entonces pensé que traer más parejas resolvería el problema. Esa es la razón por la cual diseñe personajes lindos e incluí un juego cooperativo en Bubble Bobble”, explicó Mitsuji en una entrevista.

Se trataba de lograr que el título sea realmente divertido, ese era el desafío, y las burbujas, como herramienta para defenderse, cumplían un rol elemental. En este sentido su creador remarcó: “Mi concepto original era crear un juego que sea emocionante y estimulante. Las burbujas son una señal visual intuitiva que transmite elementos de diversión, y hacerlas explotar al mismo tiempo es una emoción y un estímulo”.

Pero como ya mencionamos, fue el modo cooperativo lo que realmente lanzó a la fama a Bubble Bobble ya que, si no querías ver frustrado tu arduo aunque solitario trabajo con un final incompleto, debías terminarlo con ayuda de un segundo jugador. De lo contrario nos aparecerá una pantalla que dirá: “Final malo ¡Esto no es un final verdadero! Inténtalo otra vez con un amigo”, y seremos lanzados a algún nivel al azar desde el cuál tendremos que volver a pasar nuevamente hasta el último monstruo. Un tercer final, se consigue activando el Super Bubble Bobble Mode y pasándolo nuevamente con las dificultades que se adhieren.

Para rescatar a sus novias, los héroes transformados en pequeños dinosaurios se valdrán, además de las burbujas en que encierran a sus enemigos, de sus cuernos, aletas y saltos para terminar de eliminar a los aturdidos monstruos. Las burbujas también sirven para llegar a lugares más elevados o, en algunos casos, para adquirir poderes especiales como velocidad, electricidad o fuego y formar la palabra EXTEND con las letras que se obtienen permitirá adquirir una vida y pasar de nivel (aunque hay rumores de que formando otras palabras pueden adquirirse otros tipos de bonus).

El dúo tuvo tanto éxito que el juego fue readaptado para una enorme cantidad de diferentes consolas, sin mencionar las remakes y continuaciones oficiales y no oficiales que extendieron su éxito por mucho más tiempo, entre los cuales el más llamativo tal vez sea The Bub´s Brothers, un multiplayer por Internet del que pueden participar hasta 10 personas al mismo tiempo. Entre las continuaciones oficiales aparecen: Rainbow Island (1987), Parasol Stars (1992), Bubble Symphony (1994), Puzzle Bobble/Bust-a-Move (1994), Bubble Memories (1995), Bubble Bobble: Old and New (2004), Bubble Bobble: Revolution (2006) y el Bubble Bobble: Double Shot (2007) entre otros.

Y desde luego, desde la industria marketinera no tardaron en hacer aparecer una gran variedad de productos que incluyen relojes, peluches, carteles, remeras y mosaicos, sólo como algunos ejemplos de la producción masiva.



Mitsuji falleció muy joven, ya alejado de la producción de videojuegos, en diciembre del 2008. Sin embargo, continuó desempeñándose como educador en su propia escuela de diseño, donde siempre se mostró crítico de la complejidad y repetitividad de los juegos actuales, y de la escasez de nuevas ideas en la industria. Y si bien puede ser simplemente el mensaje de un creador que siente nostalgia de la generación en que fue consagrado, es también un llamado de atención digno de respeto hacia las nuevas generaciones de diseñadores que piensan que las grandes producciones requieren de gráficos perfectos y complejísimas habilidades en el jugador. Pero está claro, Bubble Bobble con mucho menos se consagró en la historia de los videojuegos y difícilmente desaparecerá de la memoria de todos aquellos que tuvimos el agrado de jugarlo.


1 comentarios:

  1. Esa época fue la mejor de todos los juegos de vídeo!!! Los mejores títulos salieron en ese momento! Que buenos recuerdos leer esta nota. y aparte de eso, muy interesante!!!

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